El PRD Visto por el PRI

 

CUAL corresponde a un partido de oposición, el PRI capitalino presenta un balance negativo de la acción de cinco años de gobierno del PRD en el Distrito Federal, desde la administración de Cuauhtémoc Cárdenas hasta los dos primeros años de la de Andrés Manuel López Obrador. Natural en la lucha por el poder, el contenido del informe ofrece algunos datos cuya veracidad es comprobable, al menos en la percepción de los ciudadanos, en aspectos tales como la inseguridad -en aumento, pese a las afirmaciones oficiales-, las obras públicas -declinantes- o el déficit en las cuentas del gobierno, lo cual se traduce en un elevado endeudamiento, ya en el nivel de 38 mil millones de pesos.

El dirigente priísta en la ciudad de México, Florentino Castro, desmiente prácticamente todos los informes oficiales respecto a la incidencia delictiva, tanto en asaltos como en secuestros y robo de autos. De 4,462 hechos ilícitos cometidos cada día, sólo se denuncian 500, y de éstos, únicamente 4% son resueltos. La baja en la inversión de las autoridades destinada a obras públicas genera, añade el balance del PRI, un cada vez mayor desempleo, con la consecuencia de un incremento de 120% en el comercio informal, sobre todo en el Centro Histórico, donde, de 93 mil ambulantes registrados hace cinco años, se ha pasado a 293 mil.

Severa en la magnitud de sus cálculos, la información proporcionada por el PRI no corresponde, ciertamente, con el panorama presentado por el gobierno perredista sobre estos temas. Convendría, para salud de la sociedad capitalina, una confrontación de los datos de una y otra fuente y, sobre todo, la admisión de fallas y omisiones en la tarea de gobernar, más allá de las diferencias partidistas en este año electoral, que depara no pocos enfrentamientos entre las diversas fuerzas políticas, no sólo del DF, sino del país entero.