Pobres Ricos: Nuevo Trato

 

NEGOCIACIONES y acuerdos bilaterales, como los referentes al interés de Alemania y México para el establecimiento de un sistema internacional de información con el fin de combatir la evasión fiscal y reducir la acción corrosiva de los paraísos de impuestos -cobijo de actividades ilícitas-, muestran la posibilidad de estrechar la brecha entre los países altamente industrializados y los emergentes, antes del Tercer Mundo, subdesarrollados o en proceso de desarrollo, pero, en fin, caracterizados por su desequilibrio frente a las grandes economías.

El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, y el secretario mexicano de Hacienda, Francisco Gil Díaz, analizaron esa posibilidad, y otras de colaboración mutua, como la reciente determinación de la Unión Europea, compartida y en principio adoptada por México, de gravar los intereses producidos por las inversiones de capital. Ello, indudablemente, contribuirá a combatir la especulación financiera internacional y va a contener en buena parte la emigración de capitales en situaciones de crisis o de dificultades, principalmente en los países emergentes, México, se recordó en la reunión, ocupa por ahora la presidencia del Grupo de Los 20, una extensión del selecto de Los Siete, en el cual participan también la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

La disposición expresada por el ministro alemán, de no adoptar ninguna medida relacionada con el intercambio comercial sin la previa consulta y aceptación de las naciones en proceso de desarrollo, pone de manifiesto la factibilidad de un nuevo trato entre países ricos y pobres, más allá de las contradicciones de la apertura económica y la globalización y de las iniquidades por ello generadas.